(Anti) promiscuidad | El Placer es Mío 13

Sexualidad, Sexología, Revolución sexual, Psicología del sexo, Promiscuidad Masculina, Promiscuidad femenina, Conducta sexual, Antipromiscuidad

(Anti) promiscuidad | El Placer es Mío 13

En este programa hablamos de promiscuidad, de lo que supone ser promiscuo para hombres y para mujeres, de cómo la sociedad castiga y refuerza determinadas formas de relacionarnos sexualmente dependiendo de quién lo hace.

Hablamos de la “revolución” sexual, y ponemos entre interrogantes si realmente fue una liberación para loa sexualidad de las mujeres, o si fue más de lo mismo. Finalmente, hablamos de una corriente política llamada “Antipromiscuidad” que propone un modelo de relaciones interpersonales que pone la promiscuidad, especialmente la de los hombres, en el punto de mira. ¿Nos acompañas?

 

Definiendo promiscuidad y privilegio:

promiscuidad
De promiscuo e -idad.
1. f. Relación sexual poco estable con distintas personas.
2. f. Cualidad de promiscuo.
3. f. Mezcla, confusión.

 

privilegio
Del lat. privilegium.
1. m. Exención de una obligación o ventaja exclusiva o especial que goza alguien por concesión de un superior o por determinada circunstancia propia.

Ahora que conocemos su definición, veamos qué supone la promiscuidad para hombres y mujeres…

Promiscuidad femenina

Para una mujer ser promiscua…

⁃No es un privilegio, ni un derecho: hay que empoderarse para llegar a ella. Es algo prohibido para las mujeres.
⁃A pesar de ello es peligrosa: existe el riesgo de sufrir falta de cuidados, violencias sexuales, y el estigma de ser una guarra.
⁃Cultura de la violación: te aleja de este comportamiento puesto que si hay violencia o agresiones sexuales te responsabiliza de ellas por salirte de tu rol.

-La sexualidad femenina siempre ha estado ligada al amor romántico, una mujer que solo busca sexo puede verse como una desviada de su rol, o desde los feminismos, como una mujer empoderada.
⁃Desde los feminismos: liberación sexual es igual a ser promiscua. Esto es algo tramposo, ya que no partimos de las mismas condiciones que los hombres: buscamos ser deseadas para reforzar nuestra autoestima. Somos vulnerables a sufrir violencias sexuales en relaciones donde no hay confianza ni cuidados mutuos.

 

Promiscuidad masculina

Para un hombre ser promiscuo es…

 

⁃Para empezar se considera natural, el deseo masculino es incontrolable, es instinto, un impulso.
⁃Ellos cuentan con el privilegio de no sufrir estigma ni señalamiento social como “guarra” sino cumplidos como “puto amo”.
⁃Los hombre se refuerzan por la aprobación masculina a través de las mujeres con las que han tenido sexo.
⁃Desde la posición promiscua son potenciales consumidores de mujeres que transforman en objetos, sin asumir ningún riesgo. Por tanto, la promiscuidad para ellos es un privilegio.
⁃Privilegio es también es que sean poliamorosos, puesto que no cargan con los cuidados de sus relaciones afectivo sexuales, así que no les supone nada tener muchas relaciones (“el harén de occidente es el poliamor”)
-La promiscuidad como consumo de personas y placer: “si el sexo fuera de placer sexual sólo nos masturbaríamos”

 

¿La revolución sexual?

La revolución sexual, que comenzó con la llegada de los preservativos, de la democracia, movimientos por la liberación sexual como el mayo del 68… supusieron un enorme contraste, pero no sentaros las bases para una revolución real, desde una mirada femenina, sino que continuaron reproduciendo la mirada masculina desligada de los cuidados y el afecto que había ya, solo que extendiendo este modelo a las mujeres e imponiéndolo como el camino para el empoderamiento sexual y personal.

 

Desde entonces, la sexualidad se ha ido trasformando a la par que lo ha hecho la sociedad, y de la mano del neoliberalismo. Estamos en un punto en que el consumismo sexual está llegando al máximo (por ejemplo lo vemos en apps como tinder… etc.) y los cuidados en las relaciones afectivosexuales cada vez están más desplazados. Las consecuencias más negativas de esta falsa revolución siempre las sufren los colectivos más desfavorecidos: mujeres, personas trans, chicos gays… y el hombre cis hetero se beneficia de esta situación.

 

Aunque es cierto que la sexualidad femenina se ha podido al fin desligar del amor romántico, lo cual era totalmente necesario para poder vivir su sexualidad con libertad y autonomía, los cuidados y los afectos deberían mantenerse desde un modelo de sexualidad más igualitario.

 

Antipromiscuidad como corriente política:

La antipromiscuidad como corriente política propone un nuevo modelo de relaciones interpersonales afectivosexuales centrándose en feminizar estas relaciones. Para ello, se pone atención en los cuidados, en crear vínculos y espacios de confianza previamente a formar una relación para que se de el entorno más propicio y reducir el riesgo de sufrir violencias. Por ejemplo, acostarse con alguien que no conoces o acabas de conocer impide que la relación sexual se de dentro de un espacio de confianza, donde se atienda las necesidades, los deseos y las inseguridades de la otra persona.

 

Esto no implica necesariamente tener relaciones monógamas, pero sí que se suele proponer que si hay una pareja heterosexual el hombre no tenga más de una relación si no es capaz de cuidar lo suficiente y atender estas relaciones.

 

(Anti) promiscuidad | El Placer es Mío 13
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